DEFINIENDO AL MUNICIPIO Y REPRESENTANTES POPULARES EN EL ÁMBITO DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA.

Entendemos que el municipio es un territorio que tiene localidades, comunidades, y una cabecera municipal. Al hablar de territorio no sólo debemos entender por éste una simple demarcación geográfica o un mapa, al hablar de territorio nos referimos también a la flora y a la fauna, y en general, a toda la naturaleza. Debemos saber que el municipio es principalmente una comunidad formada por seres humanos que son las y los ciudadanos y que somos la parte más importante de un municipio.

El municipio es sin duda el lugar donde la relación entre pueblo y gobierno es cotidiana y permanente; es donde los reclamos sociales por atender las demandas y necesidades se hacen realidad; es donde él o la representante popular o autoridad local vive más nítida e intensamente la responsabilidad de atender de manera eficaz los reclamos sociales ya que de no ser así padece directamente la irritación y el descontento social ante la simulación y los informes mediáticos que normalmente presentan a un sector mínimo de la población por la ausencia de respuestas.

La ciudadanía y las comunidades para tener logros en la demanda social, tienen que conocer sus propios derechos y obligaciones y las responsabilidades de los gobernantes. Y tienen que hacer uso de toda su imaginación, creatividad y capacidad política para abrir espacios, convencer, o en su caso, obligar a los gobiernos a que incorporen la decisión de la gente en la política municipal. Por ello, requerimos gobernantes locales, que además de buenos administradores, sean buenos políticos; es decir, que cuenten con la capacidad de conciliación y negociación en condiciones de respeto, reconocimiento y tolerancia de los diversos actores y actoras sociales, que encuentren mecanismos y formas de desarrollo y democratización, aún con pocos recursos económicos, en donde persista la condición de buen gobierno, que tanto atiende las demandas de bienes y servicios como el que abre espacios de expresión y acción ciudadana, así como el buen representante popular, como un excelente estadista en el ámbito de su municipalidad, vanguardista en los nuevos paradigmas de la administración pública, con prospectiva para presentar proyectos y/o propuestas que beneficien a la ciudadanía, para ser planteados como puntos de acuerdo (Proyecto de acuerdo) ante el H. Cabildo.

Según el Artículo 39 de nuestra Constitución, la soberanía reside en el pueblo. Si la representación del pueblo de un municipio está en el ayuntamiento, entonces la máxima autoridad del municipio es el Cabildo, que es la asamblea donde están presentes los integrantes del ayuntamiento: presidenta o presidente, síndicas o síndicos y regidoras y regidores. En el Cabildo se deciden los acuerdos más importantes del ayuntamiento y de la vida municipal. Pero parece que muchas y muchos, quienes son integrantes de esos cabildos ven la oportunidad para beneficio propio, como si el buen gobierno y la administración pública se tratará de un mercado ofertando y aprobando licitaciones de obra pública y otros a quienes bajo la bandera de la corrupción son beneficiados con vehículos último modelo, con los famosos “moches” o adjudicándose obras en beneficio de la sociedad.

Finalmente, concluye en entrevista Moisés Sánchez citando a  Luis F. Aguilar “todos los problemas de gobierno los resumo con base en cinco conceptos: ilegitimidad, impotencia”. incompetencia, ineficiencia e insuficiencia. 

 

Por: Moisés Sánchez Ramírez

Licenciado en Economía por la Escuela Superior de Economía (ESE) del Instituto Politécnico Nacional. Especialidad en Alta Dirección Empresarial y Administración de la Producción.

Maestro en Administración Pública con Especialidad en Nuevos Escenarios Internacionales. Sección de Estudios de Posgrado e Investigación. Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA) del Instituto Politécnico Nacional.

Facebook Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Loading...