El Tultitlán que nos dejan.

Compartir en:

En opinión del Mtro. en A.P. Moisés Sánchez Ramírez.

El buen gobierno municipal se plantea estratégicamente el municipio del futuro, una visión integral, un buen gobierno municipal no administra el hoy; gobierna a través de políticas que piensa y decide, desde el hoy hacia el futuro. Opera como un factor de consolidación democrática en la medida en que transfiere y/o comparte competencias con la ciudadanía, admite y favorece el control ciudadano y rinde cuentas de su gestión que logra impactos positivos en la vida de la ciudadanía y en el espacio gobernado.

Mtro. en A.P. Moisés Sánchez Ramírez

Para lo cual instrumenta una reorganización interna e incorpora nuevas áreas; desarrollando, además, nuevos instrumentos. Un buen gobierno maneja con transparencia y eficacia sus recursos de todo tipo, especialmente los financieros, informa y responde al control ciudadano. Un buen gobierno es honesto y eficiente; planifica su futuro, y este plan preside y precede a la acción, no improvisa, no da meras respuestas: propone, escucha, decide. Mira más allá de lo urgente, planteándose políticas de medio y largo plazo. Por lo que la calidad de la gobernabilidad está basada en el grado de desarrollo institucional, en la calidad de la gestión, la visibilidad de sus resultados y la participación social, la inclusión.

 

Pero, qué pasó en esta administración, 2016-2018, en el gobierno de Jorge Adán Barrón Elizalde, de todas y todos los integrantes del H. Cabildo (Síndica, regidoras y regidores), no entendieron, no supieron insertar a Tultitlán de Mariano Escobedo en la Nueva Gestión Pública, en la Gobernanza, ni siquiera en el modelo de la Co-creación gubernamental. Esto generó un contexto diferente, la percepción de la ciudadanía cambió en poco tiempo y además radicalmente, la corrupción y la violencia incrementó, la declaratoria de alerta de género en julio de 2015 no la entendió el presidente, el gobierno, en la administración de Jorge Adán Barrón Elizalde la violencia hacia las mujeres aumentó, 36 mujeres asesinadas, omisión, indolencia y despreció, en las tres zonas del municipio la gente observa las enormes carencias y desigualdades, el aumento de la pobreza, de familias que carecen de lo más elemental, la escasez de agua fue uno de los problemas más delicados para la ciudadanía así como la inseguridad y el incremento de asesinatos, las bandas del crimen organizado tomaron el control de la “plaza”. La obra pública no se observa en las comunidades, es escasa, no para un presupuesto de más de 4 mil 500 millones de pesos en tres años.

La ciudadanía nunca vio a integrantes del cabildo caminar las calles, escuchar a la ciudadanía, preguntarles de sus enormes necesidades, fue un cabildo a modo y moderado, coloquialmente se les conoce como “levanta dedo”,

En suma, el gobierno priista en esta agonizante administración no estuvo a la altura de las necesidades, no entendió y no quiso responder al contexto social, no miró y escuchó a la ciudadanía, a las organizaciones de la sociedad civil, dejaron a Tultitlán sumido en la peor crisis de ingobernabilidad.

Facebook Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *