La responsabilidad del Estado ante la violencia de géneros.

Compartir en:

El Estado mexicano tienen obligaciones concretas y claras de abordar el tema de la violencia contra la mujer. Tienen que responder ante las propias mujeres, ante la ciudadanía, ante las organizaciones de la sociedad civil, al país en general. En el contexto de violencia que vivimos en el país, hemos pensado que el reto del próximo gobierno es enorme, vemos, leemos y escuchamos una serie de temas que soló implican el poder político y el dinero, sector empresarial pero no vemos una propuesta clara y sobre todo, en relación con la creciente violencia feminicida en México, lamentablemente las noticias hablan del nuevo aeropuerto, el TLC, futbol, programas de televisión sin contenido cultural, preventivo, de chismes de la farándula, guerra sucia, corrupción, de la transición, pero no hemos visto, leído y escuchado qué es lo que harán quienes han sido electas y electos en cargos de elección para periodos de tres y seis años, hablan de “hacer un México mejor” de “ver por México” pero esas voces son de personajes políticos, mujeres y hombres que brincan de un cargo a otro, así se la viven, pero nunca escuchamos algo congruente y mucho menos qué propuestas claras, definidas que resuelvan con el diseño de políticas públicas y programas el problema de la violencia de géneros y feminicidios. Como organización de la sociedad civil, como Fundación Anayansi nos hemos mantenido trabajando, colaborando con las autoridades, hemos ejercido presión al grado de recibir desprecio y amenazas por algunas fiscalías y Centros de Justicia para la Mujer.

Alejandra Martínez Pérez Secretaria de Igualdad de Géneros de Fundación Anayansi A.C. Coacalco

Existe el deber de prevenir actos de violencia contra la mujer; investigarlos cuando ocurran y enjuiciar y castigar a los perpetradores; así como de ofrecer reparación y auxilio a las víctimas, algo que no hemos visto realmente de las autoridades. Si bien las distintas circunstancias y limitaciones obligan al Estado a adoptar diferentes tipos de medidas, esto no justifica la inacción. Sin embargo, no aplican a cabalidad las normas internacionales relativas a la violencia contra la mujer.

Cuando el Estado no exige responsabilidades a los perpetradores de la violencia, no sólo alienta la comisión de nuevos actos de esa índole, sino que da a entender que la violencia que ejerce el hombre contra la mujer es aceptable o normal, existe la necesidad urgente de fortalecer la base de conocimientos para documentar la formulación de políticas y estrategias.

La eliminación de la violencia obliga al Estado, y a todos los interesados directos a adoptar medidas amplias y sistemáticas. Como organizaciones de la sociedad civil nos corresponde, si bien exigir, participar en coordinación, los gobiernos locales también tienen la responsabilidad de abordar el problema de la violencia contra la mujer y para ello deben recibir asistencia, a pesar de que existe ya en entidades y municipios la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, los resultados relacionados a la violencia y feminicidios no han sido el esperado, le atribuimos a muchos factores o elementos que inciden en la omisión, el desprecio, la indolencia por parte de las autoridades y un sector de la población al no existir empatía  sobre todo preocupación por el contexto de violencia que particularmente las mujeres en nuestro país han venido sufriendo en los últimos 20 años. Corresponde a los hombres desempeñar una función, sobre todo de prevención de la violencia, y esa función debe seguir examinándose y fortaleciéndose. Hacen falta mecanismos institucionales, a pesar de los existentes, estables a nivel nacional y local para asegurar la aplicación de medidas, la coordinación, la vigilancia y la responsabilidad.

La violencia contra la mujer es la causa y, a la vez, la consecuencia de la discriminación contra la mujer. Existe la obligación de respetar, proteger, promover y facilitar el ejercicio de todos los derechos humanos, incluido el derecho de la mujer a no ser discriminada. Cuando esto no ocurre se ejerce y se exacerba la violencia contra la mujer, el ejercicio de la dirección es esencial para poner fin a la violencia contra la mujer, es fundamental ejercer la dirección a todos los niveles (local, nacional, regional) y por todos los sectores (incluidos los políticos y los funcionarios públicos, los formadores de opinión, los dirigentes empresariales, las organizaciones de la sociedad civil y los dirigentes comunitarios). Los Estados deberán hacer compatibles las normas internacionales y las leyes, políticas y prácticas nacionales.

Moisés Sánchez Ramírez Activista social Fundación Anayasi A.C. Coacalco Estado de México.

El fin de la impunidad y la exigencia de responsabilidades por la violencia contra la mujer son fundamentales para prevenir y reducir esa violencia. La impunidad por el ejercicio de la violencia contra la mujer (tanto por los agentes del Estado o por otras personas) se produce cuando el Estado no aplica las normas internacionales a nivel nacional y local. El Estado tienen la responsabilidad de actuar con la debida diligencia para prevenir la violencia contra la mujer; investigar esos actos; enjuiciar y castigar a los perpetradores, sean o no agentes del Estado; y asegurar que se proporcione reparación para las víctimas. Crear y mantener estrategias multisectoriales coordinadas a nivel nacional y local para poner fin a la violencia contra la mujer, no basta sólo que la clase política en México demuestre compromiso político sino adoptar medidas sistemáticas y sostenidas apoyadas por mecanismos institucionales poderosos, dedicados y permanentes. El Estado debería apoyarse en la labor que realizan las organizaciones no gubernamentales (ONG), intensificarla e institucionalizarla. Pero lamentablemente no lo han realizado, no existe voluntad política ni de gobierno.

Así concluye el análisis para este medio por parte de los activistas sociales y defensores de los derechos de las mujeres a vivir libres de violencia en el Estado de México, Alejandra Martínez Pérez y Moisés Sánchez Ramírez, integrantes de la FUNDACIÓN ANAYANSI A.C. en Coacalco Estado de México.

Facebook Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *