México se caracteriza por sus gobernadores corruptos

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Cuando las autoridades capturaron a Javier Duarte en el lobby de un hotel guatemalteco, el exgobernador mexicano, fugitivo, se dejó arrestar sin mucho furor.

Menos de una semana antes, la policía italiana había arrinconado a otro exgobernador de México, Tomás Yárrington, cuando terminaba de cenar en un restaurante en una plaza de Florencia; así terminaron cinco años de Yárrington como prófugo.

Se desconoce el paradero de al menos tres exlíderes estatales de México y más de media docena están bajo investigación o enfrentan cargos por corrupción.

Perseguir a los corruptos corre a cargo de los procuradores federales, pero la respuesta ha sido tibia.

“En la mayoría de los casos”, dijo María Amparo Casar, la presidenta ejecutiva de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, se llega solo “a la denuncia o la orden de aprehensión”.

En sus investigaciones, la socióloga mexicana ha encontrado que solo 17 de 42 gobernadores o exmandatarios sospechosos de corrupción han sido investigados. Antes de las detenciones del último mes, solo tres estaban en prisión.

De todos los gobernadores, el más emblemático de la corrupción a nivel estatal es Duarte, de Veracruz, particularmente respecto a los casos vinculados al Partido Revolucionario Institucional (PRI), al cual pertenece el presidente Enrique Peña Nieto.

El partido se volvió sinónimo de corrupción durante buena parte de los más de setenta años en los que gobernó México sin interrupción. Los casos de exgobernadores del PRI bajo la lupa están por todo el país.

Yárrington, el exmandatario arrestado en Italia, es buscado tanto en México como en Estados Unidos por cargos de que aceptó sobornos de carteles del narcotráfico para permitirles circular libremente por el estado de Tamaulipas, fronterizo con Texas.

Su sucesor, Eugenio Hernández, también era integrante del PRI, y enfrenta cargos de lavado de dinero en Estados Unidos. No ha sido visto en público desde junio.

En octubre, cuando llegó un nuevo gobierno de oposición a Tamaulipas descubrió que el gobernador priista saliente tenía asignados a ocho policías para proteger a Yárrington, y cuatro más para Hernández.

Rodrigo Medina, el exgobernador de Nuevo León, el estado manufacturero por excelencia de México, está libre mientras una corte revisa cargos de peculado y otros delitos en su contra.

Aunque ningún partido se libra.


Guillermo Padrés, quien gobernó el estado de Sonora (al noroeste de México) con la bandera del Partido Acción Nacional (PAN), está tras las rejas mientras se defiende por acusaciones de que desvió fondos públicos hacia negocios vinculados a su familia. El descubrimiento de una presa ilegal que Padrés había construido en su rancho, Pozo Nuevo, para abastecerse posiblemente haya sido de las denuncias que más impactó al estado desértico que gobernaba.

Esta foto la encontramos en internet, ¿usted qué piensa?

Un poco de humor de PISA y CORRE con respecto a la detención de Duarte


Información de IMAGEN TV
Información de TNYT

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